La peseta fue la moneda de curso legal en España desde su aprobación el 19 de octubre de 1868 hasta el 1 de enero de 1999, cuando se introdujo el euro. Siguió circulando hasta el 31 de diciembre de 2001 con la consideración legal de «fracción no decimal de euro» y después, provisionalmente, hasta el 28 de febrero de 2002. El 1 de enero de ese año habían entrado en circulación las monedas y billetes de euro, con los que convivió durante dos meses.Hasta la entrada en vigor de la peseta como única moneda española, existían en España 21 unidades monetarias en circulación.
Hasta la Segunda República, las monedas de 1 peseta fueron acuñadas en plata. La primera peseta de metal no precioso fue fabricada en 1937. En ella aparecía el rostro de una mujer, representación de la República. Estas monedas fueron conocidas como la Rubia, color que le daba la aleación de cuproníquel.
Desde la Transición Española las monedas contaron con el retrato de Juan Carlos I. En 1980 se fabricaron monedas conmemorativas de la Copa Mundial de Fútbol de 1982 de 50 céntimos, 1, 5, 25, 50 y 100 pesetas.
A partir de 1982 las monedas de una peseta pasaron a fabricarse en aluminio para abaratar los costes de producción, aunque con las mismas dimensiones que las anteriores. También empezaron a circular las monedas de 100 pesetas de cuproníquel (los veinte duros), y en la segunda mitad de los 80 monedas de 10, 200 y 500 pesetas. En 1983 se descatalogó toda la moneda fraccionaria, de valor menor a una peseta, puesto que ya no eran utilizados en ninguna operación.
En 1997 fueron retiradas de la circulación las monedas de 1, 5, 25, 50 y 200 pesetas de diseño antiguo (Los diseños anteriores a 1989, que en algunos casos llevaban en circulación desde los años 40), así como las monedas de 100 pesetas de gran diámetro, poco conocidas debido a su escasa circulación. En sus últimos años de existencia, la peseta tenía tan poco valor que la moneda de una peseta prácticamente había desaparecido de la circulación, y la unidad monetaria en la práctica era el duro.
Las pesetas siguieron en circulación hasta el 28 de febrero de 2002, con la entrada del euro, tras 133 años de vigencia.
